SEO, una inversión a largo plazo

SEO, una inversión a largo plazo

¿Es el SEO una fórmula mágica que solucionará todos nuestros problemas?

El otro día fui a una entrevista de trabajo, nada del otro mundo, la oferta era para trabajar de freelance unas horitas a la semana. Según me comentó la persona con la que me reuní mi tarea consistiría en conseguir que la página web de su empresa apareciese en la primera página de Google, es decir, me pedían pues un plan de SEO (Search Engine Optimization).

Me mostró su web y nada más verla le comenté que dicha página necesitaba ciertos cambios los cuales debían ser hechos o bien por la misma empresa que le confeccionó la web actual o bien por otro programador o diseñador. El entrevistador parecía no entender nada de lo que le estaba diciendo y, de inmediato, me hizo conocedora de sus deseos. Buscaba una profesional que se hiciese cargo de todo, desde el diseño hasta los contenidos sin olvidarse de las redes sociales. Como ya te puedes imaginar, ante tal comentario quien no entendía nada era yo.

A continuación, me enseñó el presupuesto de un plan entregado anteriormente por una empresa en el que solo por 150 euros al mes le aseguraban incorporar diferentes palabras claves en su contenido, hacer dos artículos en su blog y un total de ocho post en Facebook y twitter. Ante dicho ejemplo, el entrevistador me pidió que le mandase otra propuesta.

La web

Una vez ya en casa me dispuse a analizar la web sobre la que debía trabajar. La página dejaba mucho que desear. Aunque sí que contaba con los enlaces a las diferentes redes sociales, alguno de estos no funcionaba. Además, visualmente era muy poco atractiva y sus contenidos no respondían a las posibles dudas de sus potenciales clientes. Yo, en verdad, no los contrataría y más, teniendo en cuenta a la competencia que sí que aparecía en las primeras posiciones del buscador, sin hacer SEM.

El plan

Ante todo aquello, me dispuse a confeccionar mi plan.

Lo primero en lo que me centré fue la web, la cual para empezar a ser atractiva para los buscadores debía contar con una estructura clara y ésta parecía no tenerla. Por ello, le propuse analizar la web y corroborar que contaba con un mapa de sitio. Si no lo tenía, evidentemente, había que añadírselo y si ya lo poseía debíamos pues ver si estaba bien organizado e incluir los posibles cambios.

En segundo término, aposté por la creación de nuevos contenidos que incorporasen las palabras clave pertinentes, previamente analizadas, enlaces y otros elementos de diseño como imágenes, -con su pertinente descripción-, negritas, etc. Obviamente, no podían faltar los títulos atrayentes con sus palabras clave y metatags.

Todo ello, debía ir haciéndose paralelamente, junto con la redacción de un artículo por semana y un post en Facebook y Twitter cada día.

Tras un análisis exhaustivo debía confeccionar el presupuesto final. Y como cabía esperar éste era superior a los 150 euros del plan presentado por la competencia. Envié por correo electrónico mi cálculo estimado sabiendo que no sabría nunca nada más de aquella oferta.

SEO

El error de muchos empresarios es pensar que esto del SEO, que ya desde el principio les suena a chino, es una fórmula mágica. Gracias a la cual poniendo unas palabritas aquí y unos códigos allí se conseguirá de inmediato aparecer en las primeras posiciones de Google. Pues siento decirles que no. Optimizar nuestra web para aparecer en los motores de búsqueda es una inversión a largo plazo, pero debe ser la primera inversión que hagamos, ya que la web debe ser el espejo del alma de nuestra empresa.

Todos nuestros esfuerzos deben ir enfocados a conseguir que nuestra web aparezca en la primera página de Google, ya que el 80% de los internautas solo se fija en esos resultados. Una vez conseguido este objetivo, tenemos que buscar salir en las primeras posiciones, tras las compañías que han invertido en Google Adwords, porque la gran mayoría de usuarios consulta solamente los tres primeros enlaces.

Pero todo ello no se consigue de inmediato, sino que es necesario trabajar día a día. Aparecer en los primeros puestos de los buscadores nos puede ayudar a aumentar nuestras ventas, pero no hay que perder de vista lo verdaderamente importante para nuestra empresa. Nuestros clientes. Un buen servicio es esencial, debemos responder sus dudas, escuchar sus sugerencias…

En definitiva, atenderlos tal y como nos gustaría que nos atendiesen a nosotros. Para ellos, debemos ir creando contenidos útiles que les resulten de interés y los compartan. Solo de este modo, conseguiremos que la inversión hecha en nuestro plan SEO, sea realmente beneficiosa.

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